- Es posible que los datos del gestor de licencias no reflejen directamente el uso real de las aplicaciones, ya que las aplicaciones, las suites y las licencias individuales no siempre se corresponden de forma unívoca.
- El seguimiento del uso real de las aplicaciones puede requerir la supervisión de procesos, la identificación de licencias clave, la asistencia técnica del proveedor o herramientas avanzadas de generación de informes.
- Open iT Utiliza listas de licencias, límites de concurrencia y costes relativos de las aplicaciones para estimar el uso real de estas con mayor precisión, al tiempo que minimiza los costes para el cliente.
Un responsable de TI genera un informe de uso de licencias antes de las negociaciones de renovación y observa que hay 200 puestos con licencias activadas de forma constante. El equipo de compras está dispuesto a renovar en ese nivel. Pero el número de licencias activadas no equivale al uso real de las aplicaciones: una sola licencia de suite puede corresponder a varios productos, y una licencia activada puede permanecer inactiva durante horas. Para calcular el uso real de las aplicaciones hay que ir más allá del gestor de licencias, mediante la supervisión de procesos, la identificación de licencias clave y el tipo de análisis por capas que distingue una licencia activada del trabajo real. Open iT utiliza listas de licencias, límites de concurrencia y costes relativos de las aplicaciones para mantener una estimación realista sin inflar el coste para el cliente.

Cuando se supervisan las licencias a través de un gestor de licencias, no siempre es cierta la correspondencia uno a uno entre las aplicaciones compradas y las licencias individuales entregadas por el proveedor. A menudo, muchas de las aplicaciones de un paquete comparten licencias individuales y sólo el "conjunto" combinado de licencias identifica una aplicación concreta.
Para hacer un seguimiento del uso real de una aplicación concreta, los CIO pueden tener que (a) supervisar el uso de los procesos pertinentes en cada host del sistema, o (b) encontrar una forma de recalcular el uso de las aplicaciones a través del uso de licencias.
A primera vista, la opción (a) parece prometedora. Por desgracia, tiene algunos posibles obstáculos:
1) Es necesario establecer algo que pueda supervisar las aplicaciones en todas las máquinas que ejecutan dicha aplicación.
2) Si la aplicación permite compartir la licencia, las múltiples aplicaciones que se ejecutan no tienen por qué obtener varias licencias.
3) Un mismo binario de aplicación puede ser utilizado para ejecutar varias aplicaciones desde el punto de vista de las licencias (es decir, diferentes licencias hacen que el binario se comporte de forma diferente).
Teniendo en cuenta los datos de uso de las licencias, ¿cómo resolvemos entonces el problema relativo a las aplicaciones con dos o más licencias? En algunos casos es posible identificar las licencias clave únicas para cada producto y supervisar sólo esas. Cuando esto no es posible, puede ser necesaria la ayuda de los proveedores de las aplicaciones para calcular el uso, o se puede emplear una herramienta de informes más avanzada.
En Open iT, utilizamos formas más avanzadas de hacer un seguimiento del uso de la aplicación mediante el uso de cierta información clave:
- la lista de licencias que puede utilizar una aplicación
- el número máximo de aplicaciones que pueden ejecutarse simultáneamente (si procede)
- el coste relativo entre cada aplicación
Utilizando esta información, podemos encontrar una buena valoración del uso real de la aplicación. Open iT Las herramientas permiten obtener informes mucho más precisos sobre la utilización de la aplicación. El objetivo es minimizar el coste para el cliente al tiempo que se cumplen los requisitos del proveedor.





